Delincuencia

Una definición elemental señala que delincuencia es la conducta resultante del fracaso del individuo en adaptarse a las demandas de la sociedad en que vive”. La delincuencia también se puede definir como “el fenómeno social constituido por el conjunto de las infracciones, contra las normas fundamentales de convivencia, producidas en un tiempo y lugar determinados”.

Delincuencia: acción de cometer delitos: la delincuencia está penada por ley. Crimen, violación de la ley.

Delito: acción u omisión voluntaria, castigada por la ley con pena grave

En un comunicado de prensa emitido por el Consejo Europeo de Tampere, realizado en octubre de 1999, y luego de la Conferencia de alto nivel celebrada en Praia da Falésia el 4 y 5 de mayo del 2000, la Comisión Europea llegó a la conclusión de que se “define la delincuencia como todo acto punible cometido por individuos o asociaciones espontáneas de personas. No obstante”, indica el mismo documento, “esta definición engloba distintas realidades como:

· La delincuencia en sentido propio.

· La delincuencia con un nivel de infracción penal menos grave pero más frecuente.

· La violencia que afecta a los medios más diversos.

· La falta de civismo, que incluye comportamientos asociales –o antisociales, como sería más apropiado decir– que no constituyen una infracción penal”.

Ahora bien, el delito cometido por el delincuente no es del todo espontáneo, sino que puede ser premeditado y programado. Sin embargo, dependiendo del número de personas que lo cometa y ejecute, de los procedimientos que siga, de los recursos que utilice y de los objetivos que persiga, podrá haber, esencialmente, dos tipos de delincuencia:

  1. Delincuencia menor, y
  2. Delincuencia organizada.

La delincuencia menor es la cometida por un individuo, y cuando mucho, por dos, y que tiene por objetivo la comisión de un delito que podría ser ir desde una falta menor hasta una grave y calificada, pero que no trascienden su escala y proporciones, es decir, no son cometidos por bandas, no hay una gran planeación en los hechos delictivos, o no se pretende operar permanentemente a gran escala.

En la delincuencia menor se puede incluir algunos carteristas, asaltantes de buses, estafadores. Esa es la delincuencia más común, más popular, la que vemos y a la que le tenemos miedo. Entonces los ciudadanos comunes piensan que es un problema cuando transitan por determinadas zonas en que pueden asaltados y la gente asocia inseguridad con esto”. Esa es la delincuencia callejera, la más ordinaria:

  1. Asalto a transeúntes.
  2. Carterismo.
  3. Violación.
  4. Robo de bienes y artículos menores.
  5. Robo a casas habitación.
  6. Robo de vehículos.
  7. Vandalismo.
  8. Grafitis y pinta de muros y monumentos.

El crimen organizado se puede definir como “la delincuencia colectiva que instrumentaliza racionalmente la violencia institucional de la vida privada y pública, al servicio de ganancias empresariales con rapidez. Necesariamente vincula jerarquías de la burocracia política y judicial mediante la corrupción y la impunidad”.

Nosotros no vamos a hablar de la delincuencia organizada, aunque gran parte del crimen organizado se debe a las drogas, ya que estas mueven mucho dinero. Sin embargo vamos a centrarnos en las toxicomanías y su influencia desde la delincuencia y la marginación.

No podemos olvidar la influencia que los trastornos personales pueden tener sobre las dependencias, aunque no se puede afirmar que exista una personalidad específica para los drogodependientes. En general se dice que son personas con graves problemas de socialización, con un bajo umbral para los fracasos y las frustraciones, fracasos y dolor, con inmadurez sexual, sin control interno y con falta de recursos.

Es importante saber que para llegar a la dependencia y hablar de toxicómano deben darse tres circunstancias:

-insuficiencia psicológica que predispone a tomar drogas.

-una crisis

-una proposición para tomar drogas en el momento adecuado.

Cuando se habla de crisis propia de la adolescencia hay que distinguir dos clases

-Trastornos que no son propios de crisis juvenil sino que son más bien residuo o producto de etapas anteriores del desarrollo.

-trastornos propios de la adolescencia debidos al aumento de la inestabilidad emocional, que llevarán a una toma experimental de la droga. El problema grave se da en los trastornos debidos a un fallo serio en la maduración del individuo, en este caso nos encontramos ante trastornos propios de consumidores habituales, vagabundos y delincuentes.

Podemos recordar a modo de anotación que los propios adolescentes justifican su consumo señalan la curiosidad, el deseo de ser adulto, la búsqueda de riesgo y la atracción por lo prohibido.

Según un estudio del departamento de Psiquiatría de la facultad complutense de Madrid, el joven drogodependiente tiene trastornos de personalidad motivados por el alcoholismo (de los padres), los trastornos mentales o sociopáticos, así como por el efecto negativo de la separación de los padres y la desintegración del hogar. La madre suele mostrar excesiva sobreprotección y acusa al padre de incapacidad para cumplir con su papel.

Sin embargo el fenómeno de las drogas es demasiado complejo para reducirlo a la única influencia de la familia. Las drogodependencias pueden aparecer tanto en familias con problemas como en familias normales.

Esta inadaptación personal puede estar provocada por la marginación social que viven los individuos y llevar al consumo de drogas específicas.

Se puede afirmar que la inadaptación puede llevar a la marginación, a las toxicomanías y a la delincuencia a pesar de no tener estadísticas claras sobre eso.

Podemos definir la delincuencia juvenil en España como el fenómeno social constituido por el conjunto de las infracciones penales cometidas por los mayores de 14 años y menores de 18.

El perfil del delincuente juvenil.

La doctrina especializada está haciendo hincapié en los últimos años, en la importancia de subrayar los aspectos cognitivos interpersonales en la descripción del carácter del delincuente juvenil, como una prometedora vía tanto para establecer eficaces programas de prevención como para elaborar modelos educacionales que permitan una eficaz reeducación. Juntamente con ello, las mayoría de los estudios descriptivos de la carrera delictiva señalan una serie de factores individuales y biográficos que caracterizan al delincuente juvenil y que llevan a la conclusión de que el delincuente juvenil es una persona con un gran conjunto de deficiencias, y una de ellas es que comete delitos.

Entre tales factores podemos citar, sin ánimo exhaustivo, los siguientes:

· Impulsivo.

· Con afán de protagonismo.

· Fracaso escolar.

· Consumidor de drogas.

· Baja autoestima.

· Familia desestructurada.

· Clase baja.

· Falto de afectividad.

· Agresivo.

· Sin habilidades sociales.

· Poco equilibrio emocional.

· Inadaptado.

· Frustrado.

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~ por amalro en mayo 8, 2008.

Una respuesta to “Delincuencia”

  1. estoy plenamente de acuerdo en que es causal de la delincuencia juvenil las diferentes deficiencias de carácter social, familiar, educacional. Se hace indispensable replantear el concepto de familia y una serie de valores que se están perdiendo con tanta tecnología y egocentrismo del ser humano.

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