Marginación

Marginación: situación social de aislamiento e inferioridad, Separación de una persona en el trato social.

La marginación no puede confundirse con situación delincuencial, aunque sí es cierto que, con gran frecuencia conduce a ella

En ciencias sociales, se denomina marginación o exclusión a una situación social de desventaja económica, profesional, estatutaria o política, producida por la dificultad que una persona o grupo tiene para integrarse a algunos de los sistemas de funcionamiento social. La marginación puede ser el efecto de prácticas explícitas de discriminación —que dejan efectivamente a la clase o grupo segregado al margen del funcionamiento social en algún aspecto— o, más indirectamente, ser provocada por la deficiencia de los procedimientos que aseguran la integración de los actores sociales, garantizándoles la oportunidad de desarrollarse plenamente.

La marginación consiste en la separación efectiva de una persona, una comunidad, o un sector de la sociedad, respecto al trato social; el proceso puede mostrar diferentes grados y mecanismos, desde la indiferencia hasta la represión y reclusión geográfica, y con frecuencia trae aparejada la desconexión territorial. Su carácter definitorio, sin embargo, no es el aspecto geográfico, sino el aislamiento social.

La discriminación marginal es un fenómeno vinculado con la estructura social, y está asociado con patrones históricos y el desarrollo de un territorio determinado. Sus efectos implican repercusiones de tipo cultural, social, educacional, laboral, y económicas, entre otros. La pobreza puede ser un estado de la marginación y viceversa, aunque el hecho de que exista una, no necesariamente implica que exista la otra.

La marginación social puede ser entendida como la situación psicosocial en la que se ve envuelta una persona en virtud de la insuficiencia de recursos, la precariedad o total ausencia de status social y la exclusión total o parcial de las formas de vida mínimamente próximas a las del modelo prevalente en la comunidad.

Factores que la producen

La marginación se puede producir debido a diferentes factores, así también puede ser el resultado indirecto de procesos de desarrollo, ya sea por el hecho de seguir ciertos ideales de una comunidad, por una precaria situación económica, o bien en algunos casos se produce cuando la sociedad responde a los intereses de un grupo minoritario que ejerce el poder. La privación o dificultad para la satisfacción de ciertas necesidades secundarias e incluso algunas de las necesidades básicas (tales como disponibilidad de servicios como agua potable, desagüe y electricidad) es una característica común en todos los grados y tipos de marginación.

La marginación y la delincuencia en una población tan vulnerable como la de los menores en situación de desamparo o guarda, es un problema cuyo tratamiento posee ya una dilatada historia legal desde que en 1924 se establece la Primera Declaración sobre los Derechos del Niño. El marco legal se ha ido articulando siendo sensible a la defensa de los derechos de los menores en general y de los niños y jóvenes en desamparo y custodia. Sin embargo, estas normas necesitan hoy por hoy un importante respaldo. El desarrollo de estas leyes ha ido cubriendo una serie de urgencias sociales, pero las medidas se han implementado cuando la situación del menor en desamparo se ha convertido en un problema social.

La cultura urbana propia de las urbes nacidas o que han sufrido un significativo aumento demográfico con el desarrollo industrial, está caracterizada por la constitución de grupos sociales, cuya estructuración interna y la interacción en el seno de la misma está determinada por las relaciones de poder existentes.

Este desarrollo ha generado poca riqueza, lo cual da lugar a una escasez de los elementos básicos para una vida digna en muchos grupos sociales, y a que las primeras argumentaciones desde una perspectiva acerca de la marginación se muestren en clave económica.

Esta penuria económica junto a estructurales desigualdades en el reparto de la riqueza, son determinantes en la particular forma que toman las conflictivas relaciones entre las distintas clases sociales y el significativo peso específico de la marginación en la conformación de una estructura social definida por unas estructuras jerárquicas, ausentes en las sociedades igualitarias definidas como «Aquellas que poseen tantas posiciones de prestigio como personas capaces de ocuparlas» (Fried Morton, 1979, 135).

Expresiones de esta marginación como es la delincuencia, han de abordarse desde una perspectiva que tenga en cuenta que los actores sociales han sido socializados en una cultura en la cual, las acciones delictivas forman parte de la actividad más o menos regular, como fuente de ingresos económicos y de prestigio en el seno del grupo.«Ha aprendido e interiorizado normas delictivas y participa de este tipo de subcultura, de modo que su conducta se explica igual que se explica la conducta de una persona socializada en unas normas y conductas convencionales» (Alvira, Canteras, 1985, 29).

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~ por amalro en mayo 8, 2008.

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